8M en España: Seguimiento, Logros, Objetivos e Igualdad

El 8 de marzo, conocido como el 8M, se celebra en España y en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, una jornada que combina la conmemoración de los avances en materia de igualdad de género con la reivindicación de los desafíos pendientes.

En España, este día ha adquirido una relevancia especial en las últimas décadas, convirtiéndose en un símbolo de la lucha feminista y en una oportunidad para reflexionar sobre el progreso y los objetivos aún por alcanzar. En este artículo exploraremos el seguimiento del 8M en el país, los logros obtenidos, los objetivos que persigue el movimiento y el estado actual de la igualdad.

Seguimiento del 8M en España

El 8M tiene una larga historia en España, que se remonta a los primeros pasos hacia la igualdad en el siglo XX. Sin embargo, su seguimiento masivo y su carácter reivindicativo cobraron fuerza tras la transición democrática. Un hito importante ocurrió en 1978, cuando se autorizó la primera manifestación por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Madrid, bajo el lema «Por un puesto de trabajo sin discriminación». Desde entonces, el 8M ha evolucionado hasta convertirse en un movimiento transversal que moviliza a millones de personas en todo el país.

En los últimos años, las manifestaciones del 8M han alcanzado una dimensión histórica. En 2018, por ejemplo, España vivió una huelga feminista sin precedentes, con paros laborales, concentraciones y marchas que reunieron a cientos de miles de personas en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. Este auge refleja una creciente conciencia social sobre las desigualdades de género y el rechazo a las violencias machistas. En 2025, a 50 años de la instauración oficial del Día Internacional de la Mujer por las Naciones Unidas, el seguimiento sigue siendo masivo, con actos que van desde marchas multitudinarias hasta eventos institucionales y campañas de sensibilización.

El Gobierno español también se suma a esta conmemoración. En 2025, por ejemplo, ha lanzado la campaña «Nuestra voz. Más alta. Más clara. Más fuerte», destacando la importancia de la unidad y la voz de las mujeres como herramientas de transformación. Esta iniciativa subraya cómo el 8M no solo es un día de protesta, sino también de celebración de los avances y de renovación del compromiso con la igualdad.

Logros del Movimiento Feminista

El 8M en España ha sido un catalizador para importantes conquistas en materia de igualdad. Uno de los hitos más tempranos fue la aprobación, el 8 de marzo de 1910, de una real orden que permitió a las mujeres acceder a la enseñanza superior en igualdad de condiciones con los hombres. Desde entonces, el camino ha estado marcado por avances significativos. La llegada de la democracia trajo consigo la eliminación de la licencia marital en 1975, permitiendo a las mujeres casadas trabajar sin el permiso de sus esposos, y la aprobación de la Constitución de 1978, que consagra la igualdad y la no discriminación por razón de sexo.

En las últimas décadas, se han promulgado leyes clave, como la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres de 2007, que establece un marco para combatir la discriminación, y la Ley de Paridad de 2023, que obliga a las candidaturas electorales a alternar hombres y mujeres en las listas. Además, el aumento de los Puntos Violeta y la creación de centros de crisis 24 horas reflejan un esfuerzo por abordar la violencia de género, una de las expresiones más graves de la desigualdad.

En el ámbito laboral, aunque persisten brechas, la presencia de mujeres en estudios de grado supera a la de los hombres, y su participación en la vida política ha crecido notablemente, con un Congreso paritario en la actualidad. Estos logros son el resultado de décadas de lucha y del impulso del movimiento feminista, que ha sabido unir a mujeres de todas las procedencias en una causa común.

Objetivos del 8M

A pesar de los avances, el 8M sigue siendo una jornada de lucha porque los objetivos de igualdad plena están lejos de alcanzarse. Entre las metas principales están la eliminación de la brecha salarial, que en 2025 aún sitúa a las mujeres ganando un 8,7% menos por hora que los hombres, y la reducción de la infrarrepresentación femenina en cargos directivos, donde solo el 34,8% de estos puestos están ocupados por mujeres. Otro objetivo crucial es erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, desde la violencia de género hasta el acoso en espacios públicos y digitales.

El movimiento también busca combatir la segregación educativa y profesional, promoviendo la presencia de mujeres en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y de hombres en sectores tradicionalmente feminizados como la educación y los cuidados. La corresponsabilidad en las tareas domésticas y de cuidado sigue siendo una asignatura pendiente, agravada por crisis como la pandemia de COVID-19, que intensificó las desigualdades en este ámbito.

A nivel global, el 8M en España se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 5, que aboga por la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas para 2030. En este contexto, se reclama un mayor financiamiento con perspectiva de género para enfrentar desafíos como el cambio climático y la pobreza, que afectan desproporcionadamente a las mujeres.

Igualdad: Un Camino por Recorrer

La igualdad real y efectiva sigue siendo el horizonte del 8M. Aunque España ha avanzado en marcos legales y conciencia social, las estadísticas revelan que las desigualdades persisten. La brecha salarial anual de 5.022 euros, la violencia machista que aún cobra vidas y la carga desproporcionada de los cuidados sobre las mujeres son recordatorios de que la lucha no ha terminado. Además, colectivos como las mujeres rurales, migrantes o con discapacidad enfrentan barreras adicionales que exigen un enfoque interseccional.

El 8M no es solo un día, sino un movimiento continuo que busca transformar la sociedad. En España, este día une a generaciones, desde las pioneras que abrieron camino hasta las jóvenes que hoy lideran la lucha. Es una llamada a la acción para que hombres y mujeres, instituciones y ciudadanos trabajen juntos por un futuro donde la igualdad no sea una aspiración, sino una realidad cotidiana.

En conclusión, el 8M en España es un reflejo de la resiliencia femenina y del poder de la sororidad. Cada marcha, cada ley aprobada y cada voz alzada son pasos hacia un país más justo. Mientras haya desigualdades que combatir, el 8 de marzo seguirá siendo un recordatorio de que, como dice la campaña de 2025, la voz de las mujeres debe resonar más alta, más clara y más fuerte. Porque cuando las mujeres avanzan, avanza toda la sociedad.